La Candelaria

 LA CANDELARIA, RIQUEZAS EN SU INTERIOR

 

El tiempo deja de existir, sólo está el silencio que envuelve el empedrado tallado por la lluvia, la fuente, con su sinfonía cristalina; las columnas cinceladas en roca, y arriba las nubes que transitan por un firmamento azul profundo, en un marco de tejados que alguna vez fueron rojos...

Por:  Marlene Benavides 

 ¿Qué tiene la Candelaria? ¿Por qué interesa y atrae a tantas personas, en especial a los turistas? Tal vez son sus casas coloniales, con balcones, puertas talladas de madera maciza y calles empedradas, o sus rincones de encuentro para tomar un algo, que acompañe la charla; o la actividad cultural que allí se desarrolla; o de pronto, esa sensación que cada uno vive o siente, de acuerdo con su libertad de inmiscuirse en el lugar, entre el frío de la brisa y el abrazo cálido del sol, o en medio de la bruma fresca, después de la lluvia. Unos, caminan de prisa, abrigados por la brisa fría a pesar del sol, mientras otros saborean lentamente cada espacio, con su cámara lista para capturar lo que quisieran conservar en su memoria. Por sus calles, transitan también los estudiantes de las universidades, con su alegría bulliciosa, y las palomas se camuflan entre losfrisos de tendencia dórica, en balcones y ventanas.En cualquier momento, un lustrabotas pasa con su caja de trabajo, tallada en madera fina y brillante, armonizando con el estilo del lugar, mientras se escucha cómo la melodía de un violín se adueña de los espacios y toca las fibras más sutiles, haciendo suspirar el alma.

En otro momento, pasa un profesor con sus estudiantes por la calle de Santa Clara, y explica cómo el arquitecto Gastón Lelarge diseñó el edificio que hoy ocupa la casa de la cultura, y la casa de Nariño. Ladrillo, piedra, madera, diversidad de idiomas, así como de miradas en tonalidades café con brillos repentinos en gamas de azules y verdes, se apropian de las calles, lugares, cafés, tiendas de artesanías, galerías de arte, librerías, teatros, museos y centros culturales. Es el arte, es lo bello, es la creación lo que lleva a un Ser humano a disfrutar de un lugar así. La belleza del arte en sus diferentes manifestaciones se impregna en el interior del ser y ¿qué pasa si el ser se sumerge en lo más íntimo de las construcciones? ¿Qué tal internarse en el silencio de un patio, diseñado con columnas que rodean una fuente?

El tiempo deja de existir, sólo está el silencio que envuelve el empedrado tallado por la lluvia, la fuente, con su sinfonía cristalina; las columnas cinceladas en roca, y arriba las nubes que transitan por un firmamento azul profundo, en un marco de tejados que alguna vez fueron rojos. Sobre la pileta, una escultura de Francisco de Asís, nos recuerda el Amor, la Belleza y Armonía del Universo. El sol del atardecer atraviesa el cristal de la fuente, y lleva a sentirnos en un estar aquí, en el siempre…

Antes de ingresar a otra construcción, donde a través de su silencio pasan los sonidos de la ciudad, sin mezclarse con este, aparece una frase: "Si un hombre es tu enemigo, dadle amor".

¿Cuál es ese museo?

Cada patio de cada casa tiene su propio silencio y cada edificio guarda un tesoro; objetos, obras de arte, instrumentos musicales, libros, esculturas, pinturas, historias, vida propia que abre nuestro mundo a diversidad de universos. Tantas cosas, que son tan familiares y que evocan un sueño, un anhelo, un tomar de entre la bruma del olvido, el recuerdo de quienes somos.

Y así como los patios, también hacen honor a lo bello, el interior de las iglesias, como coloquialmente se nombran, refiriéndose a los templos en su forma física. Todos los espacios se encuentran perfectamente decorados, con sus imágenes talladas, ángeles, querubines, paredes y techos, madera pura que no traspasa los años. Símbolos como el corazón, una llama sobre el corazón, espirales, arabescos, la flor de Liz y muchas otras formas donde predomina el dorado, haciendo una semblanza de la Sabiduría, como cualidad Divina. Es como estar en el interior de una obra, con imágenes y decoraciones de auténtico arte colonial. Lugar de equilibrio y belleza, donde el silencio y la paz infinita de la atmósfera nos permite ingresar a la armonía de nuestro Ser.

Existen otros aspectos arquitectónicos a disfrutar como los balcones y sus decoraciones, las ventanas, las puertas, los techos, el paisaje de las montañas de la ciudad, visto desde el marco de cada patio, la vegetación escondida, así como las obras en museos, salas de exposición, tiendas artesanales, gastronomía y muchas otras manifestaciones artísticas y culturales de este lugar, que es interesante que cada turista perciba y viva a su manera.

 

Timandra Magazine No. 6

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