Descubriendo Francia

 

LOS CASTILLOS VINÍCOLAS FRANCESES

Por: Ana Irene Vidal

 

 

Abogada de la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas Venezuela. Master (DESS) en Derecho de la Construcción y del Urbanismo de la Universidad de Ciencias Sociales de Toulouse-Francia (1990) y (CAPA 1992).  Directora del Consejo Nacional de la Vivienda (1995-1998), Consultora Jurídica de la Cámara Inmobiliaria  (1998-2002) y Consultora Jurídica del Ministerio de Energía y Minas (2004). Docente Post-grado en la Universidad Metropolitana de Caracas (1994-2005) y en la Universidad Católica del Táchira (1997-2002). Presidenta de la Asociación Franco-Venezolana de Juristas JURISFRAVEN (2002-2006). Presidenta del Consejo de Administración de la Alianza Francesa de Caracas (2006-2007). Ha sido condecorada por el gobierno francés con la Orden al Mérito (Chevalier de l’Ordre du Mérite 2004) y con la Legión de Honor (Chevalier de la Légion d’honneur 2008).

 

 

La pasión de vivir en Francia y la promoción de un “art de vivre” como estilo de vida.

Muchas personas sueñan con tener un “pied à terre”, un sitio donde llegar, ya sea un “hotel particular” o un viñedo en Burdeos. Francia ofrece las mejores piezas únicas en arquitectura con un rica herencia histórica. Cada región ofrece una paleta muy rica de numerosos monumentos que incluyen antiguas catedrales, fortificaciones, castillos y palacios localizados en históricos pueblos y en el centro de las ciudades. La riqueza y la diversidad de la arquitectura, que data de cientos de siglos, la encontramos en muchas de las propiedades que se encuentran a la venta en Francia.


El mercado asiático ha crecido de manera exponencial a lo largo de los últimos años. El recurrente interés en los viñedos franceses por parte de los inversionistas chinos o de los asiáticos ha logrado definitivamente su grado de madurez. Al principio, estos clientes presentaban un interés general por la cata de vinos y el aprendizaje de la cultura europea, pero luego, para varios clientes, se desarrolló una verdadera pasión por la cultura francesa y su especificidad, su vino y su gastronomía. Esta pasión dio paso al deseo de apropiarse de la fuente del producto. La crisis económica actual ha marcado las limitaciones de los mercados mundiales, en general, y de los mercados bursátiles, en particular, lo que ha puesto en evidencia que una inversión  sustentable y perenne, debe ser conducida con sumo cuidado.

En Francia durante los últimos 30 años, independientemente de la situación geográfica en la región o de las condiciones económicas imperantes, los viñedos nunca se han depreciado. El valor de una lujosa propiedad en Francia continúa incrementándose de manera constante con un crecimiento anual estimado entre 5 y 10%. Esta es una excelente manera de protegerse contra la inflación. Este tipo de propiedades también cuenta con un valor añadido como el de formar parte de un legado patrimonial con alto valor cultural. China es una antigua civilización que está re descubriendo el gusto por los objetos y el estilo de vida de lujo. Actualmente China importa 300 millones de botellas de vino al año (fuentes no oficiales hablan del doble) y la mitad de estas importaciones provienen de Burdeos. Más allá de la historia y de la tradición, uno de las razones de la preeminencia de los vinos franceses sobre el resto de los vinos es la extraordinaria cobertura de la producción. Esto es posiblemente gracias a la vasta diversidad de climas, que permiten a los vinos blancos ligeros madurar en el valle del Loira, y a los tintos de gran alcance, en el sur este. Francia ha explotado esta ventaja natural para agrupar una gran variedad de vinos, o de regiones vinícolas, que han dominado al mundo. Estar en Burdeos, Borgoña, Champaña, Loira, Rhone, Alsacia o Languedoc, es esencial, tomando en cuenta  lo que representa el “terroir”, las instalaciones del viñedo, el valor de la marca, la red de ventas, los bienes raíces, la bodega y mucho más…

Las adquisiciones de viñedos debe pasar par las SAFER (Sociétés d’Aménagement Foncier et d’Etablissement Rural) que son sociedades anónimas si fines lucrativos con una misión de interés general bajo la tutela del Ministerio de Agricultura y de Finanzas de Francia. Hoy en día existen 26 SAFER en todo el territorio francés y cuenta con mas de 900 colaboradores. Se encargan del ordenamiento de las tierras y de los establecimientos rurales que forman parte de un organismo gubernamental francés y se encarga de los proyectos de instalación en un medio rural agrícola, artesanal, de servicios, residencial o del medio ambiente  que impliquen cualquier aspecto rural (viña, bosque, tierra, río, ...) o un punto de referencia cultural específica (edificios antiguos, castillos, abadías, ...). El propósito de las autoridades francesas es asegurarse de que el posible comprador cumpla con el destino original de la propiedad y que éste destino no se vaya a transformar de una manera radical. A través de SAFER, el gobierno francés tiene un derecho de aprobación de cualquier comprador que implican dichas propiedades (el “droit de preemption” significa derecho de preferencia). La mayoría de las propiedades de lujo, castillos y viñedos se venden a través de sus servicios.El desarrollo del negocio del vino francés para países emergentes de América Latina y otros países del mundo.

En el corazón de un mercado único de 500 millones de personas, las empresas extranjeras vienen a Francia para beneficiarse de infraestructuras de calidad, de un estilo de vida excelente, de conexiones significativas con el resto de Europa y del mundo, de uno de los mercados energéticos más competitivos de Europa, una mano de obra calificada y productiva y un entorno que favorece la investigación y la innovación.  En un entorno global caracterizado por la creciente movilidad de capital y talento extranjero y por un aumento de la rivalidad entre las economías, especialmente en Europa, el gobierno francés ha decidido fortalecer su política para atraer inversiones directas extranjeras y  promover a Francia.  La crisis económica global, que afectó principalmente a países como Estados Unidos, Japón y países pertenecientes a la Unión Europea, ha permitido, en contraste, que las economías emergentes logren brillar. Los llamados Bric (Brasil, Rusia, India y China), así como los Civets (Colombia, Indonesia, Vietnam, Egipto, Turquía y Sudáfrica), han llamado la atención de gobiernos, inversionistas, industriales y políticos.  Francia ha decidido estimular la inversión extranjera con una política económica designada para favorecer a las empresas simplificando la manera de hacer negocios. Por ejemplo, en lo que respecta a la industria vinícola, una de las reformas consiste a adecuar los procedimientos de aduanas que serán simplificados para acelerar la logística y mejorar el atractivo de Francia. Las cadenas de producción son cada vez más internacionales, lo que significa que los procedimientos aduaneros fluidos y seguros son clave en cuanto a factores de competitividad. Su importancia se evidencia por la localización de las empresas francesas y extranjeras en torno a puertos y aeropuertos importantes.  A partir de julio de 2014, el gobierno francés lanza la Agencia Francesa para el Desarrollo de los Negocios Internacionales, un proyecto que combina en una única entidad la agencia promocional Invest in France y UBIFRANCE. Pienso que Francia y Colombia, como también los particulares deseosos de invertir podrían lograr acuerdos de cooperación conjunta para la explotación de viñedos, de facilitar adquisiciones a través de pool de compradores, y por qué no? llegar a la transferencia de tecnología y desarrollo vinícola.

 

Todas las fotos de Ana Irene Vidal©

 

Timandra Magazine No.3

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